Gestiona tu tiempo y deja de correr todo el día

¿Sientes que estás todo el día corriendo y nunca tienes tiempo para tí?

¿Tienes la sensación que la vida pasa llena de urgencias de tu jefe, tus hijos, tus padres, tu pareja, y jamás consigues poner en marcha esos proyectos personales o profesionales que te gustaría?

¡Bienvenida al club!

Lo que te ocurre, como habrás notado a tu alrededor, es bastante normal. Tanto, que quizás hemos llegado a adoptar la creencia de que así es como se vive una vida y hemos normalizado una situación que realmente puede cambiar.

¿Qué nos ocurre?¿Cuál es el motivo por el que somos incapaces de vivir con calma y con la seguridad de hacer lo que es realmente importante?

Saber lo que quiero en mi vida

El primer motivo es muy “evidente” aunque pocas veces nos paramos a pensar en ello: ¿Sabes lo que realmente es importante para tí?

¿Te has parado a pensar qué esperas de la vida?

¿Cuál sería tu trabajo ideal, tu pareja, tu familia, tu salud…?

En mis sesiones de coaching cuando pregunto a las mujeres lo que quieren conseguir la mayoría no saben contestarme. En la vida sabemos lo que NO queremos, pero no nos permitimos pararnos a pensar en lo que SI queremos.

Podemos intuir que nos gustaría cambiar de trabjao, que no soy feliz con esta persona…pero si no ponemos un nombre y apellido a lo que queremos, ¿cómo vamos a llegar a alcanzarlo?

Si quieres hacer un viaje lo primero que haces es elegir destino ¿verdad?

Pues no hacer esto con tu vida te deja a merced de las prioridades de los demás y al final esto te va llevando a destinos que igual luego no te gustan.

Entiendo que algo que parece tan sencillo, a la hora de la verdad no lo es.

Sentarse a pensar en estas cosas requiere muchas veces entrenamiento y apoyo. Se necesita conocer cuáles son lo valores realmente importantes para una misma y tomar conciencia incluso de que factores externos pueden estar influyendo en nuestros deseos.

Una sesión de coaching personal para analizar esos valores, por ejemplo, tiene un poder mágico en tu mente. Yo las realizo en 1 hora y es una forma muy impactante de empezar a decidir lo que quieres en la vida.

Gestión del tiempo es tiempo para lo que es importante para mí también

El siguiente motivo es que no sabemos agendar nuestro día de manera correcta. Seguramente si te pregunto cómo organizas tu tiempo, me dirás que apuntas las cosas que tienes que hacer, las tareas que te tocan esa semana. En el trabajo, al llegar, posiblemente abres el email y empiezas a contestar los correos recibidos y a resolver las tareas que van llegando ¿no es así?

Buenos pues este hábito es el otro gran problema que tienes. Hay que vivir con una agenda semanal en la que lo primero que vamos a reservar es el tiempo para hacer aquellas cosas que son importantes para tí, y que has pensado antes.

Las cosas importantes para tu salud, para tu familia, tu pareja, las tareas que realmente son productivas en tu trabajo…Esas son las tareas que debemos apuntar lo primero. Y después del “tiempo para lo que es importante para mí”, podemos añadir el resto de tareas de la lista para organizarlo.

Si no te caben, tendrás que empezar a pensar en cómo cambiar las cosas. Analiza en qué inviertes tu tiempo y en dónde podrías ahorrarlo (por ejemplo, una persona que fuma, si suma todo el tiempo que le dedica a salir a fumar, se sorprendería de cuántas cosas podría hacer que son importantes durante esas horas mal invertidas).

Otra fase para aprender a organizar mejor tu tiempo es aprender a delegar, cambiar hábitos…pero nunca, nunca jamás, debes dejar eso que has decidido que es importante para el final, pues el final nunca llega.

Saber priorizar

El siguiente reto consiste en proteger esa agenda. Que aquello que has escrito se cumpla. Para eso también hay que cambiar algunas cosas. Por ejemplo, no coger el teléfono a todas horas, y hacerlo en los momentos que decidad hacerlo y dónde no te interrumpa lo que estás haciendo.

Si en estos momentos estás pensando que no eres capaz te digo desde ya que eso no es cierto: es verdad que no son cambios que se consiguen en dos días. Hay que entrenar a la mente para aprender a priorizar y así poder gestionar el tiempo de manera adecuada.

Pero, que como experta en ayudar a mujeres a cambiar su vida, gran parte del cambio pasa por esta etapa de gestionar tu vida de manera diferente, y sí, he visto el cambio en miles de mujeres, así que lo primero que debes hacer es tener confianza y empezar a trabajar de esta manera.

Artículo escrito por Isabel Trueba, coach para mujeres: https://isabeltrueba.com/

El poder de los pensamientos y las palabras

 

Yo uso la palabra “poder” porque es realmente potente lo que se puede lograr solo con pensamientos o con palabras expresadas. Me gustaría saber, ¿te has dado cuenta de lo que logras diciendo “gracias”?

¿Alguna vez le has dicho te odio a alguien? ¿Has dicho te amo? O ¿te lo han dicho a ti? ¿Cómo resuenan dentro de ti cada una de estas palabras en esos momentos? Si te permites sentirlo te darás cuenta del efecto real de cada uno de las palabras que te dicen y que te dices a ti mismo.

Recuerda el daño o la bendición que puedes hacer con una sola palabra. Si la dices es difícil retirarla; y, por lo tanto, tienes que saber y aceptar todas las consecuencias que van con ella. Por eso siempre es mejor pensar y reflexionar bien antes de decir algo y no arrepentirte y terminar hiriendo a alguien por el simple impulso de hablar desde la rabia o desde el miedo.

Exactamente esto pasa cuando nos hablamos a nosotros mismos. Esto quiere decir que todo lo que pensamos y nos decimos tiene consecuencias importantes en nosotros. Si te dices que estás gordo o por el contrario te dices lo guapa que estás, tu día y tu ánimo serán totalmente opuestos por el simple hecho de haber tenido un pensamiento sano y cuidadoso contigo.

Puedes hacer la prueba, tomando conciencia….

Si un día te levantas y te dices puras cosas feas, todas las quejas que tienes de ti mismo, lo que no te gusta de tu forma de ser ni de tu físico… puedes aprovechar esa situación para tomar conciencia de como vives ese momento en el que te estás hablando así de feo a ti mismo y cuéntame que tal te va en el resto de tu día, en tu trabajo y en tus relaciones.

Al día siguiente has todo lo contrario, piensa en todas las cosas que te gustan de ti (si no encuentras ninguna, piensa en lo que te diría la persona que más te ama en este mundo) y has el mismo ejercicio, y siente como va ese día….

¿Notaste alguna diferencia? ¿Esos pensamientos que parecen algo tan pequeño han tenido consecuencias en el resto de tus ámbitos como el trabajo o tus relaciones? Estoy segura que sí, ya que de ellos depende nuestro ánimo general.

Hay unos experimentos muy interesantes que me gustaría recalcar aquí y son los de Masaru Emoto. El nos demuestra en su experimento con agua, el poder que tienen las palabras y como afectan éstas a la estructura y las moléculas del agua. Otorgándole palabra, positiva o negativa como por ejemplo, amor y odio, se ve como los cristales del agua toman formas totalmente distintas. Te recomiendo que lo veas, este es uno de los enlaces donde puedes encontrar un video suyo: https://www.youtube.com/watch?v=01gYfRr4boI

Nuestro cuerpo que está mayoritariamente compuesto de agua tiene una reacción según lo que le decimos. El punto esencial de las teorías de Emoto consiste en que “El pensamiento humano, las palabras, la música, las etiquetas en los envases, influyen sobre el agua y ésta cambia a mejor. Si el agua lo hace, nosotros que somos 70-80% agua deberíamos comportarnos igual.” Así que recuerda, piensa cosas bonitas de ti, porque tu cuerpo lo recibe y se convierte en lo que le dices que es.

Para terminar quiero dejarte ejemplo de unas afirmaciones que puedes usar en tu día a día. Recuerda que el cerebro se puede reprogramar, y al cambiarle las creencias automáticas que tiene, vas creando nuevas conexiones neuronales que se verán favorecidas en tu día a día.

Yo conozco y asumo el poder de las palabras”

Me amo como soy”

Me acepto tal y como soy”

Soy feliz”

Me gusta como soy”

Disfruto de la vida”

Gracias y un abrazo infinito.

Artículo extraído del blog de la psicóloga Daniela Brugués: http://danielabrugues.com/blog

5 Pautas para pasar unas Navidades inolvidables

Todos somos conscientes que cuando empieza la campaña de Navidad, sea principalmente por la publicidad, los centros comerciales, los anuncios en televisión, los familiares o las cenas de empresa, entramos en una vorágine de presiones sociales y familiares.

Por tanto es recomendable tomarse este período del año como una oportunidad para establecer unas prioridades y valorar lo realmente importante.

Os recomendamos las siguientes sugerencias para estas Navidades:

1.- Expectativas realistas:

Durante estos días los medios de comunicación nos venden una “Navidad ideal” en la que la felicidad, las sonrisas y el buen ambiente con nuestros seres queridos son lo que nos va a suceder.

Muchas veces esta realidad es imaginaria, ya que podemos tener conflictos familiares sin resolver, algún pariente no nos cae bien, no tenemos suficiente presupuesto para regalos…

Por lo que lo más recomendable, es asumir las limitaciones que podemos tener, que no somos afines a todos los familiares, que ese rato que pasemos con ellos, intentar ser lo más agradables posibles y evitar conflictos.

2.- La Navidad un buen momento para hacer un balance positivo del año:

Los días de Navidad son perfectos para hacer balance, eso sí un balance positivo. Piensa en todo lo bueno que te ha ocurrido en el último año, las oportunidades que has tenido, lo que has aprendido, la gente nueva que has conocido. Reafirma tus metas, sueños e ilusiones y llénate de energía positiva.

3.- Disfruta de los pequeños momentos

Durante los días de Navidad, puedes ir acumulando pequeños momentos con las personas que más quieres. Igual la sobremesa de una comida familiar, un café con un amigo que solo os veis por estás fechas.

No te centres en aquellos pensamientos que te agobian o que te provocan agotamientos o estrés. céntrate en los momentos que realmente te hacen sentir bien. Aprovecha estas fechas para hacer las cosas que te gustan: un viaje, ir a la peluquería, etc.

4.- Busca la empatía que hay en tí

Una vez más…la eterna empatía, tan necesaria siempre. En este caso, en plena Navidad familiar, es básica. Si eres capaz de entender los motivos de los demás, e incluso ponerte en su lugar, seguro que esta época te será mucho más llevadera y, quien sabe, igual hasta disfrutas. En este sentido, de alguna manera, si consigues conectar con los sentimientos de aquellas personas que las disfrutan, es más fácil que tú también termines haciéndolo.

5.- No saques temas peliagudos

Finalmente, una pauta muy importante, durante una reunión en familia, donde todo el mundo se conoce bien, sabemos que hay temas que pueden provocar malestar. Así que especialmente en Navidad, ¿por qué sacarlos a relucir?. Seguro que no es el momento de incomodar a nadie.

En nuestro próximo desayuno Coffeewoman el sábado 15 de diciembre hablaremos con la coach Susana Serna sobre la Navidad. Os podéis apuntar al desayuno en el siguiente enlace: http://www.uolala.com/evento/desayuno-coffeewoman-una-navidad-diferente-131020